M.C. ESCHER

Hace un par de semanas viendo en TV la noticia de la exposición de Escher en nuestro país, me llamó la atención la originalidad de sus dibujos. El artista holandés Maurits Cornelis Escher (1898-1972) es famoso por sus representaciones imposibles, inmediatamente reconocibles hasta el punto que lo son artistas como Dalí o El Bosco. Sus grabados nos muestran inquietantes parajes y universos retorcidos.

Escher quería que su obra estuviera ausente de cualquier mensaje político o social. No le gustaba mucho la fama internacional y prefería relacionarse por ejemplo con el geómetra Coxeter y el matemático Roger Penrose que con otros artistas.

La influencia de sus dibujos está presente en videojuegos como Echochrome o Monument Valley y en películas tales como Inception, Tron o Dentro del Laberinto.

Sus acertijos visuales no dejan indiferente a nadie. En este enlace se pueden ver algunas de sus obras más importantes: Obras de Escher

BIG EYES

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Hace algunos días vi la película Big Eyes (Ojos grandes) dirigida por Tim Burton que está basada en la historia real del matrimonio Keane, a quien dan vida Amy Adams y Christoph Waltz.

A principios de los años 60 Walter Keane era uno de los artistas más famosos de Estados Unidos, gracias a los retratos que pintaba: niños, mujeres y animales con unos enormes ojos llenos de tristeza, aunque su estilo no era del gusto de la mayoría de los críticos de arte.

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Sus pinturas se hicieron muy populares en esa época llegando a amasar una enorme fortuna. Junto a su esposa Margaret, con la que residía en California, el pintor se codeó con grandes estrellas de Hollywood como Natalie Wood, Joan Crawford, Jerry Lewis o Kim Novak, algunas de las cuales llegaron a pedirle que las retratara. Incluso el propio Andy Warhol alabó el trabajo de Keane, con el argumento de que si era tan exitoso no podía ser tan malo como aseguraban los críticos.

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Años más tardes se supo que quien creaba las pinturas no era él sino su esposa, a la que durante cerca de una década mantuvo en casa encerrada en un estudio, trabajando sin descanso en los cuadros. En los años 80 hubo un juicio donde se demostró que la que pintaba los cuadros era ella.

Margaret Keane hoy con 87 años sigue pintando y no se cansa de contar el calvario por el que pasó por cuenta de su exmarido, quien falleció arruinado en el año 2000.

Burton es un coleccionista de Keane, cuya obra conoció de niño. “Los encuentro interesantes porque son perturbadores”, dice.